Consejos


A continuación presentaremos algunos consejos bíblicos que juntamente con la ejecución de  los pasos de restauración (que se encuentran en la parte final) cambiarán su vida. La palabra, la oración y la acción juntas siempre producen grandes milagros. Dios lo bendiga.

Tenemos dinero, logros, placeres, familia, etc. Sin embargo una gran apatía nos abruma, todo nos parece tan rutinario y cansador. Tenemos nuevas metas sin embargo ya no nos sentimos motivados como antes, parece que nada nos llena.
Si hay algo más en esta vida, de hecho no es la religión, nos decimos. Y es cierto no necesitas más religión. Ya la tienes y siempre la tuviste de alguna u otra forma.
Esa apatía se desvanecerá al relacionarte con la persona de Jesús. Es la más apasionante aventura y meta. Conversar con él y vivenciar a su lado llena de propósito nuestra existencia. Porque él nos hizo para sí1 por eso sin él, siempre nos sentiremos incompletos. Fuera de él nada sacia2. Sólo a su lado hay gozo pleno3.
Sólo llevando una relación con él nos sentiremos satisfechos y libres de toda apatía. Además él nos lleva a una gran aventura, a realizar un propósito en favor de la humanidad con las habilidades que nos ha dado. Puede que seas doctor, profesor, contador, no importa que habilidades tengas, lo importante es que esas habilidades las uses en un proyecto de servicio a los demás.
En conclusión se va la apatía cuando:
1.  Mantenemos una relación con nuestro padre.
2.  Recibimos su propósito y lo llevamos a cabo en favor de los demás.


Textos Bíblicos:
1  Isaías 43: 7 “Trae a todo el que sea llamado por mi nombre, al que yo he creado para mi gloria, al que yo hice y formé.”
2  Isaías 55:2-3 “¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, y su salario en lo que no satisface?
Escúchenme bien, y comerán lo que es bueno, y se deleitarán con manjares deliciosos.       Presten atención y vengan a mí, escúchenme y vivirán. Haré con ustedes un pacto eterno,  conforme a mi constante amor por David.”
3  Salmos 16: 11 “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha.”


Testimonio de Edgar - Programa "Vida Dura"